Buenos días seguidores hoy mi blog irá dedicado a Ardales. Este municipio se encuentra situado en la zona septentrional de la Sierra de las Nieves, entre los municipios de Tebas, Álora y Carabonela. La historia del municipio en sí no es muy larga, alrededor del pueblo existen varias cuevas datadas del Neolítico y asentamientos del Calcolítico, la villa se asienta a las faldas del Castillo de la Peña, este data de finales del siglo IX, momento de la revuelta de Omar ibn Hafsún. Formó parte de sus dominios hasta que los omeyas cordobeses pusiesen fin a la rebelión con la conquista de Bobastro.
Tras dejar el coche observo que el pueblo es pequeño de empinadas cuestas y poco que ver, mi primera parada es junto a una pequeña fuente en la que a modo de azulejos se observa un dibujo del pueblo datado de 1987. A lo lejos y a modo de gigante me saluda el campanario de la iglesia, una enorme cuesta me separa de ella, tras ascender varios metros bajo un sol otoñal llego al monumento religioso, como no, cerrado.
Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios de estilo renacentista construida a finales del siglo XV sobre una antigua mezquita, su torre campanario cuenta con tres cuerpos de estructura prismática, los dos inferiores tiene unos óculos a modo de iluminación construidos con simples ladrillos, la mayor decoración está en el tercer cuerpo compuesto por pilastras cajeadas con azulejos vidriados verdes, rematando la parte alta con capitel octogonal con cubierta de tejas también vidriadas. Como estaba cerrada, decidí subir por sus serpenteantes calles hasta el castillo, el cual se asomaba tímido por encima de la enorme puerta de la cofradía. A medida que ascendía se me hacía cada vez más pequeña la torre de la iglesia, unos metros más arriba una bóveda antigua mal encalada me llamó notablemente la atención.
Después de subir sus enormes cuestas me llevé una gran decepción, su castillo, el famoso castillo de la peña, lugar de la revuelta de Omar Ben Hafsún, aquel que le plantó cara a los Omeyas, estaba descuidado, sin acceso posible y con dos contrafuertes que a modo de andamio sostienen lo que queda de un antiguo muro.
Caminando a la sombra del castillo, llegué a su peña, lugar pintoresco, tranquilo, de vistas maravillosas y lugar de encuentro de vándalos y jóvenes de la localidad. Bajaba hacia el pueblo cuando sus pequeñas cuevas llamaron mi atención, una vez allí recorrí cada una de sus grietas imaginado las mil y una aventuras que sus silenciosas piedras guardan, muchas de sus paredes estaban pintadas de varios números, incluso había una curiosa cuenta de sumar, en fin, mereció la pena subir puesto que las vistas de la comarca y del pueblo son espectaculares.
De vuelta al pueblo, llegué de nuevo a su centro donde a escasos metros de él encontré un edificio religioso, el Convento de los Capuchinos del siglo XVIII y con iglesia de estilo barroca. El convento presenta portada sencilla con un cristo de azulejos a la izquierda y una placa cerámica a la derecha donde indica el nombre del recinto. Un pequeño nártex separa la entrada de la única nave que tiene, presenta bóvedas de crucería y una de cañón antes del altar, carece de girola y ábside. El altar está formado por una placa de madera donde se puede leer un pasaje del Nuevo Testamento acompañado de dos pequeñas tallas de un cristo y una virgen.
A ambos lados de la nave central se encuentran varias pequeñas capillas a modo de peana, al fondo de la iglesia y encima del nartex encontramos el coro alto, sostenido por dos columnas de mármol rojo y capitel dórico.
Con la visita al convento pongo punto y final a mi visita.
Ardales un pueblo con una bonita historia reflejada en las calles de su casco antiguo en forma de piedra, con su peña, vigía mudo del pueblo, testigo del paso del tiempo y los acontecimientos que allí duermen. Un bonito enclave al que invito a visitar a todo turista, viajero que venga por esta parte de la Sierra de las Nieves. No os recomiendo un pueblo para quedarse, pero si como punto de partida para conocer sus otros vecinos blancos.
Para más información http://www.ardales.es/es/index.html
Hoy mi blog irá dedicado a Ardales. Ardales es un municipio de la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía, España. Está situado en las estribaciones septentrionales de la Sierra de las Nieves en su transición hacia los embalses del Guadalhorce y entre los municipios de Álora, Teba y Casarabonela.
En el año 2012 contaba con 2.606 habitantes. Su extensión superficial es de 106 km² y tiene una densidad de 24,13 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 36º52' N, 4º50' O. Se encuentra situada a una altitud de 445 metros y a 52 kilómetros de la capital de provincia, Málaga.
xisten diversos rastros prehistóricos en las cuevas del entorno, siendo la primera fortificación del enclave obra de los celtíberos (Turobriga) y posteriormente ampliado en la época romana. El topònimo es románico, de raíz claramente mozárabe. Será en época árabe en la que tome relevancia el enclave, sobre todo durante la rebelión de Omar Ben Hafsun contra el emir de Córdoba (880), quien también construyó el poblado rupestre de Bobastro.
Tras dejar el coche en la Plaza de San Isidro, empiezo mi camino en busca de las ruinas del antiguo castillo, para ello en filo la empinada calle Real que me lleva directamente hasta la calle Mineta, por el camino me llama la atención el color blanco de las fachadas que dominan la calle, mi primera parada fue en la iglesia de la que no recuerdo su nombre, en la calle de la Iglesia, esta es de estilo neoclásico con una portada en colores claros y acompañada de una torre campanario de estilo mudéjar en forma de aguja, tras varias fotos dejo la calle Iglesia para seguir mi ascensión hasta el olvidado castillo. Después de subir una elevada cuesta me llego hasta la calle Culatilla donde por primera vez diviso los restos perdidos del castillo.
El Castillo de la Peña data de finales del siglo IX, momento de la revuelta de Omar ibn Hafsún. Formó parte de sus dominios hasta que los omeyas cordobeses pusiesen fin a la rebelión con la conquista de Bobastro.
Con una decepción enorme por no encontrar nada le doy la vuelta a la peña y desciendo por un camino asfaltado que me devuelve de nuevo al pueblo, mientras bajaba veo a mi izquierda unos caminos que te llevan al interior de la peña, estos son como unas aberturas naturales desde donde la perspectiva del pueblo es muy hermosa, decir que son difíciles de acceder y peligrosos. Al terminar de hacer un poco el loco llegué al final de mi camino, a la calle Andrade Navarrete que me llevo al otro lado del pueblo donde tras atravesar la Plaza de San Isidoro llegue a una pequeño convento capuccino del siglo XVI del que sólo pude visitar su pequeña iglesia, de una sola nave, pequeño altar, y bóveda de cañón.
Ardales es un pequeño pueblo del valle del Guadalhorce con una tremenda historia que se palpa en cada uno de los rincones de la villa, desde el hombre prehistórico hasta nuestros días esta localidad ha sufrido el acoso de varias culturas y es resultado de una mezcla de razas por el dominio del Mediterráneo. Os recomiendo visitar esta pequeña localidad