Hoy amigos voy a hablaros de mi aventura por Japón, empezaré por Tokio. Tokio (東京都 Tōkyō-to?, lit. ‘capital del este’; pronunciación japonesa: Acerca de este sonido [toːkʲoː] (?·i)) es la capital de facto de Japón, localizada en el centro-este de la isla de Honshu, concretamente en la región de Kanto. En conjunto forma una de las 47 prefecturas de Japón, aunque su denominación oficial es metrópolis o capital (都 -to). La ciudad es el centro de la política, economía, educación, comunicación y cultura popular del país. Cuenta también con la mayor concentración de sedes corporativas, instituciones financieras, universidades y colegios, museos, teatros, y establecimientos comerciales y de entretenimiento de todo Japón.
Con una población que supera los 13 millones de habitantes, se subdivide en 23 barrios (区 -ku); 26 ciudades (市 -shi); un distrito (郡 -gun) subdividido en tres pueblos (町 -chō o -machi) y una villa (村 -son o -mura); y cuatro subprefecturas (支庁 -shichō) subdivididas en dos pueblos y siete villas, que representan a varias pequeñas islas al sur de Honshu que se extienden más allá de 1.800 km de Shinjuku, capital de la metrópoli y sede de la gobernación. El centro de Tokio, con sus 23 barrios, ocupa un tercio de la metrópoli, con una población cercana a los 13,23 millones de habitantes; esta área es lo que se conoce internacionalmente como la ciudad de Tokio. En su área metropolitana viven más de 36 millones de habitantes, lo que la convierte en la mayor aglomeración urbana del mundo.
A pesar de que Tokyo es la romanización más común del nombre en japonés, el nombre de la ciudad es Tokio en español y otros idiomas —entre ellos el alemán y el neerlandés—. En inglés y otros idiomas se escribe Tokyo, aunque antiguamente también se escribía Tokio. En el pasado, la ciudad se denominaba como Tokei, Edo o Yedo. El gentilicio de Tokio es tokiota.
Tokio fue sede de los Juegos Olímpicos de 1964 y será sede de los Juegos Olímpicos de 2020. A pesar de que desde tiempos antiguos existían pequeñas poblaciones y templos en las colinas cercanas a la bahía de Tokio, se considera que la fundación formal de Tokio fue en 1457, cuando un vasallo del clan Uesugi, Ōta Dōkan construyó el Castillo Edo (江戸城 Edo-jō); así el área que rodeaba el castillo se comenzó a llamar Edo (江戸, literalmente "estuario"). El shogunato Tokugawa, que había tomado el castillo en 1590 y que tenía el control casi absoluto del Japón, estableció su gobierno en Edo en 1603, hecho que dio inicio al Período Edo en la historia japonesa. La nobleza, junto con el Emperador del Japón, permanecieron en Kioto, que siguió siendo la capital oficial, aunque sólo de manera protocolar.
Edo sufrió innumerables desastres, entre los que se encuentran centenares de incendios, destacándose el Gran Incendio de Edo (Edo Taika) de 1657, donde murieron alrededor de cien mil personas. La razón de los constantes incendios era que todas las viviendas de Edo eran machiya o viviendas urbanas de madera. Otros desastres que sufrió Edo fueron la erupción del monte Fuji en 1707, el Terremoto del Gran Edo en 1855 y otros terremotos menores en 1703, 1782 y 1812.
Muralla defensiva en el Castillo Edo.
A fines de 1868, con el ocaso del shogunato en todo el Japón y el inicio de la Restauración Meiji, el Emperador se mudó al Castillo Edo, convirtiéndolo en el gran Palacio Imperial de Japón y estableció allí mismo el cambio de nombre de Edo a Tokio, “la capital del este”. Sin embargo, el Emperador no dejó sentado de manera legal que Tokio era la nueva capital de Japón, por lo que se cree popularmente que Kioto sea aún la capital oficial o co-capital del país. En 1871 se abolieron los han o feudos, y formalmente se crearon las prefecturas, entre ellas la prefectura de Tokio; y al año siguiente la prefectura se expandió al área ocupada por los 23 Barrios Especiales que actualmente comprende.
A partir de 1872, comenzó a construirse la primera línea de ferrocarril y entre 1885 y 1925 se construyó la Línea Yamanote, línea de ferrocarril urbano que es la más importante de Tokio en la actualidad. En 1889 se estableció la Ciudad de Tokio (東京市 Tōkyō-shi) con 15 barrios, luego en 1893 los distritos de Tama se unieron a la prefectura. En 1914 se inauguró la Estación de Tokio y en 1927 se inauguró el primer metro subterráneo en la Línea Ginza.
El Gran terremoto de Kantō golpeó Tokio en 1923, con un saldo de aproximadamente 143.000 personas fallecidas. Tras la tragedia se inició un plan de reconstrucción que no pudo ser completado debido a su alto coste. A pesar de esto, la ciudad continuó su desarrollo hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. En 1936 se inauguró el edificio de la Kokkai (Dieta de Japón); también en ese mismo año ocurrió el Incidente del 26 de febrero, en el que 1.500 oficiales del ejército japonés ocuparon el edificio de la Kokkai, el Kantei (Residencia del Primer Ministro) y otros lugares de Tokio en un intento de golpe de Estado, que fue sofocado tres días después.
En 1943 la prefectura y la ciudad de Tokio se unieron para formar la Metrópolis de Tokio (Tōkyō-to), también conocida simplemente como Tokio, que en ese momento consistía en 35 barrios. A partir de esta fecha no existe ciudad en Japón que se llame Tokio.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Tokio fue intensamente bombardeada a partir de 1942 hasta 1945. A causa de esto, en 1945 la población de Tokio era la mitad que en 1940. Al terminar la guerra, en septiembre de 1945, Tokio fue ocupada militarmente y pasó a ser gobernada por las Fuerzas Aliadas. El general Douglas MacArthur estableció los cuarteles de la ocupación en lo que ahora es el edificio DN Tower 21 (anteriormente conocido como Dai-Ichi Seimei), frente al Palacio Imperial. En la segunda mitad del siglo XX, Estados Unidos aprovechó a Tokio como un centro importante de logística durante las guerras de Corea y Vietnam. En la actualidad, aún permanecen bajo control estadounidense la Base Aérea de Yokota y algunas pocas instalaciones militares menores.
Torre de Tokio.
Tokyo Sky Tree.
Tokio experimentó el llamado "milagro económico" durante las décadas de 1950 y 1960. En 1947 Tokio fue reestructurado con la reducción de 35 a 23 barrios. En 1954 se creó la segunda línea de metro con la Línea Marunouchi y en 1961 con la Línea Hibiya. En 1958 se construyó la Torre de Tokio y en 1964 se inauguró la primera línea de Shinkansen (Tōkaidō Shinkansen), coincidiendo con la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. Esta prosperidad transformó a un país devastado por la guerra en la segunda economía del mundo en menos de 20 años. Durante este período, el gobierno japonés dio prioridad a la infraestructura e industrias de manufactura. Como resultado, Japón dominó un amplio rango de industrias como la del acero, la automotriz, de semiconductores y electrodomésticos.
En los años siguientes Tokio creció en extensión; fueron devueltas a Japón las islas Ogasawara en 1968 y la Base Aérea de Tachikawa en 1977. Durante la década de 1970 hubo una migración masiva hacia las ciudades, y hacia Tokio en especial. En 1978 se inauguró el Aeropuerto Internacional de Narita, que prestó apoyo para el Aeropuerto Internacional de Tokio, el cual serviría principalmente a vuelos nacionales. La gran población en Tokio (que se convirtió en la ciudad más poblada del mundo en 1965) derivó en una burbuja económica que se inició en 1986 y explotó en 1990, causando una recesión durante toda esa década, llamada también la década perdida (失われた10年 ushinawareta jūnen).
El 20 de marzo de 1995 la ciudad concentró la atención de los medios internacionales tras el atentado terrorista del culto Aum Shinrikyo en el sistema de trenes subterráneos de Tokio. En él murieron doce personas y miles resultaron afectadas por el gas nervioso Sarín.
A pesar de eso, Tokio continuó creciendo; en 1991 se construyó el Tōchō o Edificio de la Gobernación Metropolitana de Tokio y en 1993 se inauguró el Rainbow Bridge sobre la bahía de Tokio. Esto condujo a que Tokio sea una de las ciudades más dinámicas del planeta con una amplia gama de actividades sociales y económicas, en conjunto con el boom de inversiones a finales del siglo XX, probablemente el mayor que se haya conocido en la historia. Como resultado, la ciudad cuenta con una mayor cantidad de edificios modernos que Londres o Nueva York. También en Tokio se han ejecutado proyectos para ganar tierras al mar. Aunque esta práctica se realiza desde hace varios siglos, en la actualidad se ejecuta a gran escala; entre estas áreas sobresale Odaiba. Otros proyectos urbanos recientes incluyen el Jardín de Ebisu, la isla Tennozu, Shiodome, Roppongi Hills, Shinagawa y la Tokyo Sky Tree en Sumida, que es la estructura artificial más alta en Japón desde 2010, fue terminada el 29 de febrero de 2012 e inaugurada el 22 de mayo de 2012.
Mi aventura en Tokio, comienza en el aeropuerto de Narita, tras coger las maletas y despedirme de los amigos de Madrid, empezaba la autentica aventura, tome un tren barato de la línea JR, hay trenes más caros que tardan menos, que me llevó hasta la estación central de Ueno y desde aquí hasta la estación de Minamisenju, donde se encontraba mi hotel, el precio del metro en los trayectos cortos es de 170 yens, es decir 1€ y poco. A cinco minutos andando se encontraba mi hotel, antes de llegar al hotel compré algo de comida en una de las tiendas franquicias que hay en todo Japón, no preocuparse por la comida porque en cada esquina hay supermercados. Tras comprar, llegué al hotel, este era tipo albergue, estaba muy bien, mi habitación era la típica japonesa con su futón o tatami para dormir que tenía un olor único que no olvidaré. En cada planta había un cuarto de baño y un inodoro tanto para mujeres como para hombres, fue aquí donde vi por primera vez el famoso váter japonés, este inodoro tiene una taza que te calienta el culo, botones que te mandan chorros a tus partes, música y alguna cosa que se me escapa, vamos que son una pasada. El hotel tenía servicio de lavandería y secadora en la última planta y en esta también tenía una bañera de estilo japonés, que más adelante explicaré. Tras dejar las cosas y descansar, fui a conocer la noche de Tokio, eso sí bajo una lluvia torrencial, y es que en Japón cuando llueve, llueve y encima bajan las temperaturas. Salí del hotel y tras andar por la calle Yoshino, llegué a la estación de Mimamisenju, en dirección a Ueno, decir que son dos paradas y es la línea gris. Después de seis minutos, me bajé y lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de neones que había en los edificios. Di una vuelta por los barrios de Ueno, todos llenos de bares y restaurantes. En una de sus zonas había un restaurante donde comí por primera vez comida japonesa, me pusieron arroz y pollo empanado, esto seria lo que comería los siguientes 21 días. Después de cenar me di una vuelta por los alrededores del resturante, lo único que vi fue, bares de ambiente y salas de striptis, hombres con pinganillo y chicas preguntándote si quieres un masaje. En Japón la prostitución está castigada, sólo fetichismo y masajes. Con la que caía y muerto me volví al hotel.
A la mañana siguiente tras levantarme, me fui a la estación de Mimamisenju, para coger el metro que me llevaría a la estación de Tsukiji, donde se encuentra el mercado de pescado más grande del mundo, del mismo nombre. Tras bajar del metro, cogí la calle Shin-ohashi Dori hacia la izquierda y a 100 metros encunetras el mercado. Este tiene dos partes, una donde hay bares y tiendas y otra donde se encuentra el pescado fresco. A la zona del pescado no puedes acceder hasta las nueve de la mañana. Como llegué muy temprano me puse a observar lo que allí pasaba...Era asombroso cientos de japoneses, moviéndose en unos aparatos, que tenían un volante enorme y ellos iban de pie trasportando el pescado, me llamaba la atención lo coordinados que estaban, era un ir y venir de personas todas acorde. Caminando por las afueras del mercado vi unos camiones, tuneados con unas súper defensas y llenos de neones... También pude ver algún que otro templo donde hacían unos ritos algo peculiares, este consistía en te echas agua en la mano izquierda con un cazo. luego en la derecha, luego bebes y te vas a donde está la estatua del buddha o de lo que hubiese, allí echas algo de dinero y tocas una especie de sonajero y tras terminar aplaudes dos veces. Lo hice todo. a unos pocos metros de este templo había otro, este tenía un aro gigante donde tenías que pasar haciendo el símbolo del infinito y luego el mismo ritual que antes. Allí conocí a dos chicas de la provincia de Cádiz, saludos desde @Tanaporelmundo.
A las nueve de la mañana fuimos al mercado, este impresionaba de grande, lleno de miles de especies de pescados, todo fresco, limpio y olía muy bien. Había toda clase de moluscos, equinodermos, peces, atunes... los vendedores tenían unos cuchillos tipo katanas que me impresionaron. Vi centollos gigantes y muchas especias que jamás había visto, tras una hora observando, haciendo fotos y comentando llegamos a un lugar donde había un puesto de pescado frito, allí compramos variedad, todo estaba bueno, pero no sabía lo que me estaba comiendo. Por cierto os recomiendo que visitéis esta parte de la ciudad.
Después de la comilona, salimos del mercado en dirección del Palacio Imperial, para ello cogimos la calle Shin-ohashi Dori, hasta la calle Harumi-Dori y de aquí todo recto hasta llegar al Palacio, por el camino, vimos una boda japonesa, la novia de blanco con un traje que parecía una empanadilla y el novio en lugar de zapatos llevaba unos zancos. A unos 30 minutos del mercado del pescado llegamos al Palacio. Lo primero que ves es su enorme foso, lleno de agua y que rodea todo el conjunto, esto será un patrón que aparecerá en todo Japón. Al otro lado una enorme puerta y un puente coronan la entrada al recinto, decir que esa mañana había una carrera. Tras cruzar la puerta y subir una pequeña cuesta llegas un puente donde puedes hacerle fotos al palacio, lo que ocurre es que no es visitable puesto que en él vive el Emperador de Japón, al otro lado se eleva la ciudad de Tokio, con sus enormes rascacielos. El Kōkyo (皇居 kōkyo?) es el Palacio Imperial de Japón y la residencia del Emperador del Japón. Se encuentra en Chiyoda el distrito especial 23 de Tokio. Después de la restauración Meiji y de la derogación de las normas Shogun, la corte imperial se trasladó desde Kioto a Tokio y la antigua fortaleza del castillo Edo se convirtió en la residencia del emperador. Originalmente desde 1888 a 1948, se llamaba kyūjō (castillo palacio), la extensión total incluyendo los jardines alcanza los 3,41 km² (341 hectáreas).
Fue destruido por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, pero reconstruido en el mismo estilo en 1968.
La mayoría de los aposentos del palacio no son visitables por el público, pero los jardines del ala este, normalmente los pueden visitar los turistas. El interior del palacio se abre al público durante solamente dos días cada año, el día del cumpleaños del Emperador y el día de año nuevo (2 de enero).
El Kōkyo se encuentra próximo a la Estación de Tokio. Después de la visita fugaz al palacio y tras despedirme de las chicas, seguí mi camino hacia el Santuario Meiji, que se encuentra en la zona de Shibuja. Para ello cogí de nuevo el metro, tras bajarme y un café seguí por la calle 413 que tras cruzar un pequeño puente me llevó directamente al complejo, este es enorme, se inicia con un enorme Tori, o puerta que son esas enormes pi griegas, por el camino encontré unos bidones pequeños llenos de letras y signos japoneses unidos por cuerdas que me llamaron bastante la atención, y que son ofrendas, tras las fotos y varios minutos andando llegué por fin al Santuario. Un poco de historia:
Después de la muerte del emperador en 1912, la Dieta de Japón aprobó una resolución que quería conmemorar su papel en la Restauración Meiji. Un campo de lirios en una zona de Tokio que el Emperador Meiji y la Emperatiz Shōken tenían la costumbre de visitar fue escogida como emplazamiento final.
La construcción comenzó en 1915, el templo fue construido en el estilo tradicional Nagarezukuri y hecho principalmente con Ciprés y cobre japoneses. Fue consagrado oficialmente en 1920 y finalizado en 1921, los terrenos se terminaron oficialmente en 1926.3 Hasta 1946, el Santuario Meiji fue oficialmente nombrado como uno de los Kanpei-taisha (官幣大社), que significaba que ocupaba el primer rango de santuarios con apoyo del gobierno.
El edificio original fue destruido durante el bombardeo de Tokio en la Segunda Guerra Mundial. La actual representación del santuario fue realizada mediante aportaciones de dinero público y fue completado en octubre de 1958.
El santuario Meiji estuvo de actualidad por la visita realizada en 2009 por la secretaria de estado de EEUU Hillary Clinton. Después de llegar a Tokio en su primera visita oficial representando al recientemente elegido Presidente Barack Obama, ella acudió al santuario como antesala a la reunión con los líderes japoneses para mostrar respeto hacia la historia y cultura japonesa."
En enero de 2010, el ministro de exteriores alemán Guido Westerwelle demostró el mismo respeto cuando concluyó su viaje a Japón con una visita al santuario.
Después de 10 minutos andando llegué al complejo del Santuario, lo primero que me llamó la atención fue un árbol hecho de maderas llenas de deseos de la gente, por un precio razonable puedes poner lo que quieras en unas tablillas y colgarlas en este peculiar árbol. Estando allí pude ver desfilar una boda, los trajes de los novios eran muy peculiares, incluso el sacerdote llevaba un peinado típico japonés, me llamó la atención que tanto los novios como algunos comensales llevaban una especie de zancos. Volviendo otra vez al templo, decir que este no me impresionó mucho, de madera roja, la entrada está vigilada por dos demonios. El edificio central, no es visitable, allí vi a un monje tocando un enorme tambor. Tras varios vídeos y fotos, seguí mi camino por el parque Yoyogi, de camino al museo, el parque es enorme, de un verde increíble con mucha vegetación, tras terminar el paseo te das de frente con una enorme llanura verde, rodeada de rascacielos y al fondo el museo.
Este es muy pequeño, cuenta la historia de los emperadores de Japón y lo único destacado es un carruaje del siglo XV.
Después de 20 minutos de museo, vuelta al parque y al otro museo, este se encuentra al inicio del complejo y está compuesto por una sola planta, donde se exponen algunos objetos de la dinastía Meiji. No lo recomiendo.
Luego seguí mi camino, dejé el complejo atrás, seguí por la calle 413, hasta la 305, allí di un paseo largo por sus barrios, esta zona está llena de tiendas de ropa, de golosinas, de helados, de restaurantes de todo tipo, vi gente de todos los estilos posibles, estaba todo lleno a pesar de la lluvia que caía, tras varias vueltas y varios vídeos, llegó la hora de comer, me paré en un restaurante de comida rápida, en el cual me pusieron unas especies de bolas llenas de calamares, por menos de 3€ me hinché de comer, por cierto en este local podía pintar en las paredes. Tras el almuerzo llegué a un puesto de helados donde pedí uno de té verde, asquerozoooo.
Luego volví de nuevo a la calle 413, esta está repleta de tiendas de lujo, es una de las calles más ricas de Japón y del Mundo, podías ver a las grandes firmas, gente rica y coches de lujo. Tras soñar y ponerme los dientes largos decidí ir a visitar el famoso cruce de Shibuya, a este se llega enlazando la 413 hasta encontrar la calle Aoyama Dori, no tiene perdida puesto que esta es enorme, a medida que iba caminando más me impresionaba lo que veía, estaba llena de edificios enormes, llenos de neones, publicidad, centros comerciales, tiendas de todo tipo y de karaokes, gente por todos lados y de todo tipo... Tras caminar casi media hora, llegué por fin al famoso cruce, este consiste en un cruce, como su nombre indica, de cuatro enormes avenidas donde al día cruzan más de un millón de personas, convirtiéndose en el cruce más importante del Mundo. Aparte de la gente, esta rodeado de enormes edificios llenos de publicidad y de neones. Después de cruzarlo varias veces, subí al Starbuck que hay enfrente y me tomé un buen café mediante veía la cantidad de gente que cruzaba Shibuya.
Luego me dispuse a buscar un karaoke, este lo encontré muy cerca y consiste en lo siguiente, según el tiempo que lo quieras te cobran, recuerdo que media hora me costó unos 15€. El karaoke, consiste en unas habitaciones que se alquilan, donde cantas con tus amig@s el tiempo que quieras, en ellas puedes comer y beber. A mi me dieron una habitación en la sexta planta, era oscura con dos micrófonos, un aparato en japonés y un enorme televisor, decir que al principio no entendía nada, luego me canté unas cuantas. Cuando faltaban cinco minutos me llamaron por un teléfono informándome el tiempo que me quedaba. Tras hacer el tonto, fui a cenar y tras la cena y varias vueltas muerto, por cierto entré en un local enorme de tragaperras, donde había máquinas en todas las plantas, pero no son como aquí, estas consisten en una especie de videojuego que escupen todo el tiempo bolas, observé que había gente con cajones llenos de estas bolas...Decir que esta gente están enganchados a este vicio.
Tras volverme loco con tanta bola me fui a la estación de Shibuya, de camino al metro para volver al hotel.
Al siguiente día me levanté temprano para visitar Kamakura...Lo contaré en el blog de Kamakura.
El Lunes empezó temprano, en dirección al museo Edo de Tokio, tras dejar el hotel me encaminé al metro para llegar a la estación de Ryogoku. Tras bajarme del metro, lo primero que hago es tomar un café, por cierto malísimo, caminando hacia el museo del sumo, este se encuentra justo en el estadio donde pelean, el museo es muy pequeño, en él puedes ver la historia y clasificación de los luchadores de sumo de varias décadas, así como sus cinturones. Al terminar la visita me compré un póster donde venían las clasificaciones de los luchadores en japonés.
Luego y bajo una lluvia horrible llegué al museo Edo, el cual estaba cerrado y es que en Japón los lunes lo toman muchos museos de día no laborable. Así que me jodí y seguí mi camino por la ribera del río Sumida, dos esquinas más hacia delante me encontré con la calle 463 y tras otro desayuno, entré en el parque Yokoamicho, este está dedicado a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial y consiste en un recinto lleno de vegetación, con restos de esta guerra, también encontramos un memorial con forma de sandía muy gracioso...Delante de tan divertido monumento encontramos un museo, estaba en reformas y lo que me llamó mucho la atención fue que con todo el agua que caía había un guarda al pie del cañón.
Después de varios minutos por el memorial, me volví de nuevo a la calle 463 para seguir mi camino hacia la Skytree, varias manzanas más hacia delante llegué a la calle Asakusa Dori y tras andar esta unos 15 minutos dirección Este llegamos a la famosa torre skytree. La Skytree de Tokio (東京 スカイ ツリー, Tōkyō Sukai Tsuri, en inglés: Tokyo Skytree), antes conocida como Nueva Torre de Tokio, es una torre de radiodifusión, restaurante y mirador construida en Sumida, Tokio, Japón. Es la estructura artificial más alta en Japón desde 2010. Con una altura de 634 metros (2080 pies), fue completada el 29 de febrero de 2012 e inaugurada el 22 de mayo de 2012.
El proyecto fue liderado por Tobu Railway y un grupo de seis emisoras terrestres (encabezada por la cadena pública NHK). La estructura completa es el punto culminante de un desarrollo comercial masivo, ya que se encuentra equidistante entre las estaciones de Narihirabashi y Oshiage.
Uno de los propósitos principales de la Tokyo Skytree es ser una torre de televisión y radiodifusión. La torre de radiodifusión actual de Tokio, la Torre de Tokio, tenía una altura original de 333 m (1093 pies), aunque perdió su antena analógica el 14 de Julio de 2012, quedándose en 315 m de altura, y ya no es lo suficientemente alta como para dar cobertura digital completa, ya que está rodeada de muchos edificios de gran altura.
La Tokyo Skytree es la torre más alta del mundo, no considerando así a los edificios, superando a la Torre de televisión de Cantón (600 m, 1969 pies), la estructura más alta en una isla, más alta que el Taipei 101 y la segunda estructura más alta del mundo después del Burj Khalifa. Después de caminar casi una hora, llegué a sus escaleras, decir que el edificio y la torre impresionan, para subir a la torre es necesario sacar un ticket, depende a donde quieras subir será su precio. Subir a lo alto del todo cuesta unos 2000 yenes o lo que es lo mismo unos 15 €. No subí a lo alto de la torre debido al mal tiempo que reinaba en la zona, así que decidí visitar el acuario. Este no es muy grande, tiene una enorme pecera donde podemos encontrar diferentes tipos de pescados: tiburones, mantas, peces pequeños...En el centro del acuario hay una enorme piscina llena de pingüinos y focas que a ciertas horas hacen un show. Pero lo que más me gustó de todo el complejo fueron las medusas, habían miles de especies...Y su inodoro jejeje, futurista. Sinceramente me gustó más el mercado de pescado que el acuario, no lo recomiendo.
Después de dejar atrás la torre seguí mi camino por la calle Asakusa Dori en dirección Oeste, para buscar el templo de Senso-Ji. Mientras caminaba y antes de cruzar el río vi un edificio que me llamó mucho la atención, tenía una enorme llama de color de oro en lo alto de su azotea, el edificio se llama Asahi beer Headquaters. Luego tras cruzar el río llegue a la zona de Asakusa, es una zona de compras, de tiendas pequeñas, para ser más exactos son galerías enormes, que se repetirán a lo largo de mi viaje, llenas de tiendas de todo tipo, restaurantes, tabernas, regalos...Caminando entre sus galerías llegue al templo de Senso-Ji. Este templo budhista es uno de los más grande de Japón, es de madera de color roja, alrededor e él encontramos las típicas tiendas que te venden las cosas para hacer el ritual, en la entrada hay dos demonios que vigilan la puerta, Nitenmon, delante del templo principal están los lugares para hacer el ritual, lavado de manos flanqueado por un Omizuya o guerrero de bronce y el lugar donde se quema el incienso, a la entrada del templo principal hay un enorme farolillo de color rojo, al subir la escalera te encuentras con unas rejas y tras ellas unos monjes, delante de esta hay un cajón donde depositas monedas. Decir que este templo se reconstruyó después de la Segunda Guerra Mundial, ya que había sido destruido tras los bombardeos.
Tras varias fotos y vídeos decidí irme a comer y fui a una hamburguesería a probar una hamburguesa de gambas. Por cierto guaaaa¡¡¡. Después de comer el asco de hamburguesa, seguí mi camino hacia el hotel por la calle Asakusa hasta llegar a un cruce que me llevó a la calle 464 y siguiendo esta hacia el Norte llegué a mi hotel. Tras una siesta y una buena merienda me bajé a la calle e hice un poco de carrera, hice unos cinco kilómetros de ida y vuelta hasta la estación de Ueno. Después de la carrera, me tomé un baño japonés, me costó unos 300 yenes, consiste en una bañera enorme llena de agua caliente, asentada sobre una maderas que depuran el agua, mientras te bañas puedes ir llenandolá, sin importar que reboce. Después de una hora de baño relajante, me vestí, bajé y me fui a cenar caminando de nuevo hacia el templo de Senso-ji, por cierto me encantó de noche, sin gentes, sin ruidos...Allí noté la verdadera magia que reina entre sus maderas rojas, la energía que flota en el ambiente fruto del pedir de los fieles y bajo la luna encontré su misterio. Luego fui a comer, pero como me llevé demasiado tiempo en mi mundo me cerró todo, así que media vuelta y para el hotel.
A la mañana siguiente, recogí las cosas del hotel y muy temprano con maleta en mano, de camino hacia el monte Fuji, pero antes parada en el museo Nacional de Tokio. El cual se encontraba a unos 2 kilómetros del hotel, antes parada y desayuno, por cierto me comí una mini pizza con un huevo arriba. Tras varios minutos andando llegué al Museo, dejé mi maleta en la entrada y a visitarlo. En el edificio principal, hay dos plantas donde podemos encontrar: figuras, jarrones antiguos de las dinastías, escritos, piezas en bronce, lienzos, cuadros, vida cotidiana, katanas, trajes de samurais, caras que van desde joven a viejo, demonios y gorditas de la buena suerte...La primera planta, para mi fue la mejor tenía una sala llena de buddhas de todos los materiales y tamaños, en otra contigua estaban unas esculturas que parecían venir de las estrellas, por cierto salían en la serie de alienígenas ancestrales...Tras casi dos horas de visita, visité el edificio que se encontraba a la izquierda, para mí el mejor, en él habían varias salas donde te mostraban la creencia religiosa de Asia y parte de Europa...Estaba el budismo, hinduismo, la religión egipcia, fenicios, Imperio Persa...estando en el museo, me hicieron un juego, parecido a echar las cartas y me salió: "todos tus deseos se harán realidad"....En fin. El museo tiene otra gran sala, donde muestra objetos de Cleopatra y arte antiguo japonés donde se encuentra una las figuras más raras del Mundo, ya que parece un astronauta, se llama Dogu. Para más información: http://www.tnm.jp/modules/r_free_page/index.php?id=1255
Después de casi 5 horas de museo me fui a la estación de Ueno que se encontraba practicamente al lado. Tras comprar el billete, me monté en uno de los trenes baratos, que como conté hay dos maneras, una rápida y cara y otra más lenta y barata, opté por la segunda ya que me sobraba el tiempo.
. Por cierto agradecer al hombre que me ayudó en el cambio de trenes. Bueno aquí termina mi aventura en Tokyo.
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